jueves, 9 de abril de 2020

IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA Y SANTO DOMINGO DE SILOS

IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA Y SANTO DOMINGO DE SILOS


En este pequeño artículo realizaremos una pequeña presentación y análisis de la iglesia parroquial en la villa de Chillón, evocada a los santos: San Juan Bautista y Santo Domingo de Silos, los cuales serán los patronos de nuestra monumental iglesia. Construida en el siglo XVI adosada al castillo de los Donceles, hecho que le da esa gran monumentalidad y fortaleza con su torre del homenaje cuadrada, sobre la que se ha construido la espadaña donde se ubican las campanas que llaman al culto religioso, haciendo por ello la clasificación como un edificio de culto, así como los cuatro torreones circulares que se sitúan en su muro absidial.


    La iglesia de San Juan Bautista y Santo Domingo de Silos la catalogamos dentro de dos importantes estilos artísticos de los reinos cristianos en la península durante el fin de la Edad Media y el tránsito a la Edad Moderna, como es el estilo Gótico y el Mudéjar, ya que observando su interior podemos apreciar ciertas claras diferencias de dichos estilos. Su cabecera de estilo Gótico, mientras que el cuerpo de las naves se componen de estilo Mudéjar. Para su construcción se empleó materiales como piedra, granito, ladrillo y madera, destinando cada uno según su función, bien sea como elementos sustentantes (muros, pilares, arcos, columnas…) o como elementos sostenidos (techumbres). 
Compuesta por una plata basilical de tres naves y tres ábsides en su cabecera, la nave central “Camino de salvación” con techumbre a dos aguas, más ancha y alta que las laterales, siendo la nave derecha “Epístola” y la izquierda “Evangelio” más estrechas y a la misma altura con vertiente a un agua, lo cual crea en el conjunto arquitectónico un importante contraste o jerarquía de niveles. Referente a su fábrica (muros), podemos apreciar cierto grosor y fortaleza, realizada en piedra, aprovechando por ello aquellos elementos arquitectónicos del antiguo castillo de los Donceles, como son partes de muros y la misma torre del homenaje de planta cuadrada que será utilizada como campanario (construyéndose una espadaña en ladrillo rojo en lo alto) y como baptisterio en su interior. El empleo de muros gruesos y la poca abundancia de vanos/ventanas hacen una iluminación reducida en su interior, creando por ello un cierto misticismo y un ambiente de recogimiento y oración. Mientras en su fachada principal debemos resaltar que se encuentra un rosetón u ojo de buey, el cual permite una mayor iluminación hacia el altar mayor.

Como hemos citado anteriormente, su planta es basilical de cruz latina con tres naves, dividida en dos partes, ábside y transepto (Gótico) y cuerpo (Mudéjar), donde podemos apreciar la parte gótica compuesta por tres bóvedas de crucería estrellada, formada por nervios de piedras adosando a las columnas. Mientras que su cuerpo, principalmente en su nave central, la techumbre que lo decora es un rico artesonado mudéjar que se extiende todo lo largo de la nave central, desde la puerta en el nártex hasta el presbiterio (altar), dicha nave se diferencia de las laterales por medio de tres grandes arcos de medio punto realizados en ladrillo rojo. Así como las tres puertas de acceso realizada en ladrillo rojo, una en arco de medio punto ubicada en la base de la cruz latina (junto a la torre-campanario) y las otra dos dan acceso a las naves laterales, siendo destacable la puerta de orientación sur (nave de la Epístola) realizada en ladrillo con forma apuntada.


Respecto a su decoración podemos destacar que cuenta con gran austeridad, principalmente en su exterior, donde se carece de rica decoración, ya que como hemos citado tiene un origen defensivo y de fortificación. En su interior se alberga una de las grandes joyas arquitectónica como es su enorme artesonado mudéjar, elaborado en madera y ricamente policromado, pero que por desgracia el paso del tiempo esa policromía se ha ido ocultando para los ojos del espectador. Bajo su torre del homenaje se ubica el baptisterio, con una pila bautismal elaborada en piedra con un pie octogonal, el cual tiene un significado iconográfico, siendo una representación del tránsito del mundo terrenal al mundo celestial o espiritual. En su muro sur se ubican importantes restos de pinturas al fresco, donde se realiza por medio de casetones o cuadros la representación de la pasión de Cristo, donde curiosamente podemos contemplar la representación de dos escenas o acontecimientos dentro de un mismo escenario, por ejemplo: "Cristo crucificado y el descendimiento en una misma escena".

En su cabecera o ábside central se alza el retablo mayor, compuesto por tres pasillos, dos cuerpos en alturas y un ático, los cuales aparecen representados con esculturas de la pasión y vida de Jesucristo, dichos retablos deben ser leídas sus escenas en forma de “U” invertida. Siendo representado en sus hornacinas de la calle izquierda las siguientes escenas: “Oración en el huerto” y “Prendimiento de Cristo”. Mientras que ascendiendo al ático observamos: “Cristo portando la cruz y la Verónica”, “El calvario, Cristo crucificado” y “El desprendimiento”. Descendiendo por la calle derecha contemplamos las escenas: “La ascensión al cielo” y “La duda de Santo Tomás”. Pero no podemos olvidar fijarnos en la calle central, la cual es la principal de los retablos, coronada con la escena de “El calvario, Cristo Crucificado” que forma parte del ático, comenzamos a bajar, donde se ubica una representación en relieve: “La última cena” y bajo ésta la hornacina que alberga a los patronos de la iglesia, bajo una concha invertida “San Juan bautista y Santo Domingo de Silos”. En su parte inferior de la calle central se encontraba custodiado por dos ángeles el sagrario, lugar donde se custodia la “sagrada forma” para la celebración de la eucaristía y el presbiterio (sillón del sacerdote), desde donde ofrece la homilía. Actualmente, el sagrario se encuentra ubicado en el ábside lateral izquierdo, por lo que el altar mayor aparece presidido por una talla de la Inmaculada Concepción.  

Pero debemos resaltar que este no es retablo original de la iglesia, pues se realizó a mitad de siglo XX. El retablo antiguo que se encontraba en la misma ubicación fue destruido en su gran mayoría durante el conflicto de la Guerra Civil española, tan solo apenas diez días antes de finalizar la contienda. Dicho retablo estaba atribuido al imaginero de la escuela andaluza, cuyo máximo representante era Juan Martínez Montañés, donde se encontraba el retablo mayor de estilo Renacentista con cierto tránsito hacia el Barroco español. De éste se conservan por suerte ciertas piezas que se encuentran en el museo parroquial, entre las que se encuentran partes de escenas bíblica que decoraban el retablo, así como partes del entablamento decorado por querubines, sobre el que se situaba el ático (parte superior del retablo), donde se representa la pasión de Cristo y el calvario, del cual por suerte podemos decir que la talla del Cristo crucificado y la virgen que coronaba dicho retablo se conservan y expuestos en las hornacinas laterales del ábside.  Este Cristo crucificado, cuya advocación era “Cristo de las Aguas”, fue sacado durante años en procesión por las calles de la villa.

Para ir cerrando este análisis y presentación de la iglesia de San Juan Bautista y Santo Domingo de Silos, no quisiera irme sin mencionar brevemente uno de los muchos lugares y rincones de gran patrimonio histórico y artístico que albergan estos muros llenos de historia como es el “Museo Parroquial”, el cual alberga piezas litúrgicas de gran valor histórico y artístico realizadas en plata, procedente de grandes donaciones que se han ido haciendo a lo largo del tiempo, destinadas para decorar la iglesia, imágenes de santos, la talla de la patrona de la villa, Ntra. Sra. Del Castillo y reliquias de santos. Las donaciones se han ido haciendo a lo largo del tiempo, pero debemos hacer mención que dichas donaciones proceden en buena parte del Nuevo Mundo, de los territorios de Nueva España, los cuales durante el gran imperio español de los Austrias se produjo una importante exportación de dicho metal hacia Castilla. Quiero resaltar que esta parte del museo parroquial ha sido una aproximación y presentación que darán pie a estudios más minuciosos y detallados, lo cual es un tema de gran interés.


5 comentarios:

  1. Gran trabajo de investigación, y muy interesante.

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    1. Muchas gracias!!!Me alegra que te guste mis trabajo que publico, espero poder hacerlo mas frecuente. un saludo

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  2. Muchas gracias!!!me alegra que te guste los trabajos que publico. un saludo

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  3. Buenos días, interesante articulo, pero me va a permitir una corrección y unos apuntes. La hechura del retablo es bastante dudosa que sea de Martinez Montñes, las formas y barroquismo propios de este no esta presente en las imagenes del retablo, siendo más porbable otra atribución que leí de cuya fuente no me acuerdo, a Juan Bautista Vazquez el Vijeo, (bueno más bien a su talles), con un tratamiento más clasico e italianizante de las imagenes (la piedad del museo diocesano es claro ejemplo de esto) y viendo los retablos de Lucena y Espejo, ambos del mismo autor, y cuyo parecido es totalmente innegable. Por otra parte apuntar que las fabricas son de Hernan Ruiz I y III con documentos que atestiguan incluso la visita de estos.
    Un cordial saludo, y me alegra volver a leer este interesante blog sobre nuestra Villa

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    1. Buenos días: Correcto, la atribución del retablo a Martinez Montañés es un poco dudosa, es mas bien del taller de un discípulo suyo, ya que se trata con mas clasicismo la imaginería. Y respecto a los arquitecto correcto, es la saga de arquitectos Hernán Ruíz, los que se centraron en construir la iglesia, al igual que fueron autores de muchas otras iglesias en la zona norte y campiña cordobesa, incluso formando parte de la construcción de la Catedral en la Mezquita de Córdoba. Un saludo

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